Antes y después

En su origen, la zona tenía mucha escalera y pendientes del 19% haciendo muy complicada la labor de mantenimiento. Así pues, los trabajos se centraron en la realización de una escollera para la urbanización del jardín logrando pendientes no superiores al 5%. También se modificó la zona más empinada consiguiendo tener una inclinación uniforme que permite la utilización de un robot cortacesped permitiendo realizar un adecuado y cómodo mantenimiento del jardín.